Sophie Calle: en busca de la identidad

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Hace tiempo una buena profesora, Susanna Rafart, sugirió a la clase visitar una exposición sobre vestuario teatral medieval.
Una visita que ayudaba a visualizar el temario de aquel momento, animándonos a comprobar cómo aún pasando tanto tiempo la ropa diseñada entonces seguía conservando un grado de modernidad en la actualidad, lo que sospecho que a muchos alumnos les importaba más bien poco.
Sin embargo, fui al dia siguiente a la exposición y comprobé el trabajo de los vestidos, la perfección en las formas, la intensidad de sus colores.
Aprovechando el viaje, visité la exposición paralela de una artista francesa que me dejó durante un tiempo alucinado: Sophie Calle.
Tenía unos dieciséis o diecisiete años, una edad en la que sigues buscando tu lugar en el mundo sin saber que puede que no lo encuentres nunca. Cuando las dudas se transforman en pesadillas y tu identidad es tan borrosa como algunas mañanas de resaca. En esta tesitura me encontré a una mujer nacida en 1959 seguía buscándose y encontrando su lugar en la tierra. No recuerdo alegrarme. Pero sentí que no era el único.
Sophie Calle había reunido sus últimos regalos de cumpleaños y los había fotografiado. Dicen que uno es lo que tiene y a veces lo que no tiene.
A través de su madre, había contratado un detective para que la siguiera sin que ella lo supiera y comparó el seguimiento con el de su diario personal. Dos personas ni ven ni viven lo mismo. A veces, incluso, seguía a una persona al azar.
Pagaba a desconocidos para verlos dormir durante siete u ocho horas y los fotografiaba.

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Hacía retratos de ciegos de nacimiento preguntándoles qué era para ellos la belleza.

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Sophie Calle intenta escapar corriendo hacia la curiosidad y lo consigue de la forma más curiosa posible viendo la sociedad de un modo personal y peculiar, tan original como extraño, tan distante como cercano. Una exposición interesante, que recordé el otro día, cuando todos los museos tenían entrada libre. Los que hayan leído Leviatán de Paul Auster verán el personaje de Maria Turner inspirado en la artista francesa. Ambos comparten la busqueda del destino y el interés por la casualidad.